Maestra amarra a sus alumnos en el pupitre

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Yo no soy de los que comparte el famoso dicho “la letra con sangre entra”, ni que la educación en la casa deba ser a base de golpes, . Obviamente se tiene que ser algo estrictos con los chamacos si no van a hacer lo que se les de la gana .

Encontre una nota en proceso llamada “Maestra amarra a estudiantes al pupitre; “lo permite la reforma educativa”, alega”· viendo los comentarios muchos aplauden a la maestra diciendo que los niños de ahora son unos irrespetuosos, groseros etc. pero a mi ver de esa clase de educación los responsables deben ser los padres, claro que los maestros so importante pero no a ese grado como para querer cargarle la educación en cuento a los valores y esas cosas.

Es muy estúpido creer que un maestro debe llevar además de inculcarles un conocimiento  enseñarles todo lo que debe saber en la vida.

Por lo que respecto a la nota se me hace una bajeza amarrarlos con cinta canela cual si se tratase de un secuestrado o de esas cosas que hacen los narcos pero también hay muchos padres que les vale madre la educación de sus hijos y piensan que con mandarlos a la escuela ya hicieron lo que tenían que hacer

Les dejo la nota íntegra sacada de Proceso:

VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- Indignación provocó entre padres de familias enterarse que una maestra de primaria amarraba a sus hijos al pupitre con cinta canela, con el argumento de que son “incontrolables”. Justificó que ese trato es un ejercicio de “disciplina que permite la reforma educativa”.

Los hechos ocurrieron en la escuela primaria urbana federal “Adolfo López Mateos”, ubicada en el fraccionamiento Tulipanes de esta capital.

Los padres de familia denunciaron –y tomaron fotografías para probarlo– que sus hijos eran amarrados por la maestra María Esther Escalante Rosado, encargada del grupo B del segundo grado.

La docente ataba a los alumnos pasando cinta canela alrededor de la cintura y del pupitre para que no se levantaran durante las clases, ya que los alumnos, justificó, “son incontrolables”. Aseguró que la medida “es un acto de disciplina que permite la nueva reforma educativa”. Por ello, aseguró que no incurría en alguna falta.

Los padres agraviados replicaron que estos métodos “disciplinarios” causan daño irreversible a sus hijos, al
sembrarles la idea de que son “malos” y por eso se les amarra. Informaron que denunciaron el caso ante director del plantel pero este no ha hecho nada para sancionar a la maestra.

Por ello, llevaron las fotografías a las autoridades de la Secretaría de Educación (SE) para exigir que no solo se castigue a la profesora, sino que se le remueva de la escuela junto con el director, ya que según ellos, sabía del hecho y no intervino para frenarlo.

El presidente estatal de Padres de Familia, José Atila Montero Acosta, calificó de “aberrante” el hecho y lamentó que la profesora María Esther no sepa distinguir entre disciplina y maltrato infantil. Exigió que se abra un expediente administrativo en contra de la profesora para que sea sancionada.

Medida similar en Guerrero

Lo ocurrido en Tabasco sucedió también en la escuela primera “Adolfo López Mateos” de la colonia Tierra Blanca de Altamirano, en Ciudad Altamirano, Guerrero.

El pasado 11 de diciembre madres de familia denunciaron que la maestra Deysi Leyvi Salinas castigó a siete estudiantes de sexto grado amarrándoles las manos con cinta canela, además de amordazar a dos de ellos.

De acuerdo con el diario El Sur de Guerrero, las quejosas calificaron el proceder de la profesora como “un acto propio de la delincuencia organizada”.

La profesora explicó que castigó a los niños porque estaban arrojando piedras a los de segundo grado. Dijo que sólo les dio “una vuelta en las manos” con la cinta. “A dos que dijeron groserías, también les puse (cinta) en la boca, pero no es para tanto”, justificó.

Las madres ofendidas le gritaron: “Pareces sicaria, eso sólo lo hace una secuestradora. Esos métodos sólo los usan los que andan en cosas malas”.

Consideraron que la cinta canela es una herramienta propia de la delincuencia organizada para sujetar y levantar a sus víctimas, que luego aparecen ejecutados con cinta en manos y boca.

El caso fue denunciado ante el director del plantel, identificado como el profesor Demetrio, quien incluso admitió que vio a los niños atados y amordazados con la cinta, de tal forma que la tuvieron que cortar con la punta de una pluma.

El profesor Demetrio dijo a las madres de familia que existía un documento donde se llamaba la atención a la maestra Deysi y que posteriormente se le sancionaría.

 

 

 

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